Autonomía, claridad y decisiones al final de la vida: el Documento de Voluntades Anticipadas

El Dr. José Arimany Manso profundiza en el valor del Documento de Voluntades Anticipadas (DVA) como herramienta para ejercer la autonomía personal al final de la vida.

Dr. José Arimany Manso

El Dr. José Arimany Manso, Director de la Cátedra de Medicina Legal de la Universidad de Barcelona y miembro del Consejo Asesor de Fundación Mémora, profundiza en el valor del Documento de Voluntades Anticipadas (DVA) como herramienta para ejercer la autonomía personal al final de la vida. Su finalidad es sencilla pero esencial: permitir que las decisiones de cada persona sigan siendo respetadas incluso cuando no pueda expresarlas por sí misma.
El DVA recoge instrucciones sobre cuidados y tratamientos futuros y, aunque las voluntades pueden ser verbales, el documento escrito asegura mayor claridad y eficacia.


¿Qué puede incluir un DVA?
No existe un modelo único, por lo que el contenido se adapta a cada persona. Puede recoger:
•    Aceptación o rechazo de tratamientos considerados agresivos o desproporcionados.
•    Valores y creencias que orienten decisiones clínicas no previstas.
•    Preferencias sobre cuidados paliativos cuando la calidad de vida disminuya de forma significativa.
•    Deseo del lugar donde pasar los últimos días, siempre condicionado a la situación clínica.
Todo debe ajustarse al marco legal y a la buena praxis clínica.


El DVA se basa en el principio de autonomía del paciente, y es recomendable redactarlo cuando se goza de plena capacidad para comprender diagnósticos, riesgos y alternativas. Es especialmente útil en enfermedades crónicas que puedan derivar en dependencia o deterioro cognitivo.
En el marco de la Ley de Eutanasia (LO 3/2021), la voluntad debe constar expresamente en el DVA para poder aplicarse en caso de incapacidad, o estar delegada en un representante legal.
A pesar de su utilidad, solo el 0,83% de los españoles ha formalizado un DVA, lo que evidencia la necesidad de mayor divulgación y apoyo por parte de los profesionales sanitarios.


En definitiva, el Documento de Voluntades Anticipadas es una forma de planificar y proteger la propia voluntad, asegurando que las decisiones personales se respeten incluso cuando la persona ya no pueda expresarlas.


Autor: Adaptación del texto de Dr José Arimany Manso
Director de la Catedra de Medicina Legal, Responsabilidad profesional y Seguridad clínica
Facultad de Medicina. Universidad de Barcelona. Hospital Clínic de Barcelona