Cecília Borràs, psicóloga, madre superviviente y presidenta-fundadora Después del Suicidio – Asociación de Supervivientes (DSAS), tiene claro que "hablar del suicidio es la mejor manera de prevenirlo, y también hablar de sus consecuencias, del inmenso sufrimiento y dolor que recae sobre los supervivientes". Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio.
Es innegable el cambio en el abordaje del fenómeno del suicidio en nuestro entorno en los últimos años
La vivencia, transversal y universal, de la pandemia de la COVID-19, hizo prever que podríamos vivir la "tormenta perfecta" ante esta situación excepcional que amplió los factores de riesgo para esperar un incremento de la conducta autolítica y las muertes por suicidio. Factores como el distanciamiento social, las interrupciones en los tratamientos en salud mental, especialmente de aquellos casos más sensibles a esta forma de conducta, el incremento de enfermedades físicas, la ansiedad ante la amplia cobertura informativa, las repercusiones económicas del cierre del comercio y la industria, y el impacto en la población vulnerable, como los adultos mayores y los jóvenes debido a la pérdida de sus modelos de relación.
Y así ha ocurrido.
Es preocupante el aumento de conductas autolíticas en las edades entre 15 y 24 años, donde el suicidio ha pasado a ser la primera causa de muerte externa. Un aumento que ha sido influenciado por la situación postpandemia, un entorno de cambio constante, una cultura acelerada y fragmentada, además de un sistema de salud mental aún frágil y limitado, y la desilusión e imposibilidad de visualizar proyectos vitales viables ni siquiera a medio plazo.
Teléfono de atención y planes de prevención del suicidio
Esta nueva situación ha contribuido a avanzar en la creación de varios teléfonos de atención a la Prevención del Suicidio en nuestro país: la iniciativa pionera del Ayuntamiento de Barcelona (900 925 555), el de la Generalitat de Catalunya (061), y también el Gobierno del Estado Español (024). Avanzar en la prevención del suicidio y la gestión emocional de adolescentes y jóvenes, y priorizar la aprobación de Planes de Prevención del Suicidio, una asignatura prioritaria y obligatoria para los gobiernos autonómicos, así como la creación y el impulso de nuevos recursos o el refuerzo de los ya existentes dedicados a la atención de la salud mental y emocional.
Más allá de los recursos prioritarios desde el sistema sanitario para abordar la prevención de la conducta suicida, es necesario concienciar a la población, y es por ello que desde nuestra entidad, "Después del Suicidio – Asociación de Supervivientes (DSAS)," conmemoramos, desde hace años, el Día Mundial de la Prevención del Suicidio.
Hablar, la base de la campaña "Abre los ojos. Acércate. Habla"
Hablar del suicidio es la mejor manera de prevenirlo, y también hablar de sus consecuencias, del inmenso sufrimiento y dolor que recae sobre los supervivientes. Este es el valor y el sentido de la campaña "Abre los ojos. Acércate. Habla," en la que los propios supervivientes que hemos vivido esta muerte queremos hacer llegar a la sociedad información que no puede ser ignorada para abordar este grave problema de salud reconocido por la propia OMS.
También hemos abordado el papel de las redes sociales en la prevención del suicidio en un acto con diferentes profesionales. La desesperación vital de las personas más jóvenes puede ocultarse detrás de sonrientes fotos en las redes sociales y emotivos mensajes. Una desesperación que puede ser compartida en alguna red social, y después de la muerte por suicidio, adquiere un significado terrible y pesado. Las redes sociales están naturalmente normalizadas en nuestra vida personal y laboral, y debemos incorporarlas como un recurso más para la prevención del suicidio. Las entidades de supervivientes nos hemos posicionado en las redes sociales, iniciando de manera pionera campañas de prevención.
Las entidades de supervivientes a la muerte por suicidio han favorecido la visualización de esta difícil cuestión, facilitando la empatía del público en general con una problemática muy seria y de complejo abordaje, que no lograba superar las fronteras de los profesionales que la conocían. Hace más de diez años que nuestra entidad, DSAS, se constituyó legalmente. No ha sido un camino fácil, pero seguimos comprometidos con la voluntad de romper el estigma y ser motor de cambio referente al bienestar emocional de nuestra sociedad. Nuestro testimonio, trabajo y reivindicación es que es necesario hablar del suicidio si queremos evitarlo.
Autora: Cecília Borràs.
Psicóloga, madre superviviente y presidenta-fundadora de la primera asociación para supervivientes en España: Después del Suicidio – Asociación de Supervivientes (DSAS).
