Duelo perinatal

Fuera nos sentimos solos. En el Espacio de Palabra podemos hablar, escuchar y sentirnos acompañados
Espacio palabra Fundación Mémora

El duelo es una reacción natural ante la pérdida de alguien importante en nuestra vida. Aunque lo asociamos sobre todo a la muerte de un ser querido, también puede aparecer tras otras pérdidas significativas, como la de un trabajo, una mascota o el final de una relación.


Cuando fallece una persona cercana, no solo perdemos a alguien a quien queremos. A menudo también se tambalean partes de nuestra identidad y de nuestra vida cotidiana. Además, esa pérdida puede implicar la desaparición de un apoyo emocional esencial.


En el duelo perinatal se viven muchas de estas mismas experiencias, pero en una situación especialmente delicada: la pérdida de un bebé durante el embarazo o poco después de nacer. Aunque desde el punto de vista biológico el periodo perinatal se define entre la semana 22 de gestación y los primeros 28 días de vida, el duelo perinatal abarca la pérdida del bebé en cualquier momento del embarazo, incluida la interrupción de este por motivos médicos. Se trata de un duelo profundo y real, aunque a menudo invisible o poco reconocido socialmente.


Precisamente porque el duelo perinatal es una experiencia tan profunda y, a menudo, poco reconocida, resulta fundamental ofrecer apoyos específicos que ayuden a las familias a transitar este proceso. En este sentido, ponemos a disposición de las familias:


•    Apoyo telefónico 24 horas: atención gratuita y continua (24/7, 365 días al año) a cargo de un equipo de psicólogos especializados en duelo perinatal. 
•    Acompañamiento psicológico presencial: servicio de atención psicológica al duelo ofrecido a todas las familias que han recibido un servicio funerario perinatal. 
•    Comunidad “Tu apoyo en red”: una plataforma web de acompañamiento que proporciona información, noticias y recomendaciones de expertos. 
•    Espacio de palabra - grupos de duelo: que ofrecen apoyo emocional grupal a madres y padres que han perdido un hijo durante el periodo perinatal, favoreciendo el intercambio de experiencias y el acompañamiento mutuo para afrontar el sufrimiento.